La fantasia de Kevin
Kevin hacía mucho que tenía esas ideas, pero nunca había podido llevarlas a cabo… hasta hoy.
Hace ya tres meses que conoció a Victoria, una chica con las mismas inquietudes que él, pero mucho más decidida al momento de llevarlas a cabo. Se conocieron en el chat de un foro de Internet en el cual no se limitaban en cuanto a sus gustos, y enseguida se llevaron bien. Coincidían en muchos gustos, ideas y sentimientos, y encontraban en el otro la energía para concretar sus fantasías más privadas.
Luego de sólo una semana de chat y algunas imágenes vía webcam decidieron encontrarse y conocerse. Se sentaron a hablar en un bar una noche de jueves muy poco importante. Kevin no salía de su asombro: Victoria era más excitante y hermosa de lo que jamás podría haber pensado: era una chica hermosa. Su cara era muy agradable, con unos ojos verdes hermosos, pelo negro lacio largo, labios ligeramente carnosos, alta, de contextura y escote normal.
Se quedaron hablando varias horas. Sus vidas, sus gustos, que buscaban en una pareja. Este era un momento crítico para su relación, ya que ambos eran sadomasoquistas. Si bien no practicaban esto todos los días, estaban muy entusiasmados por el hecho de, tal vez, haber encontrado a alguien con quien poder hacer todas las cosas que rondaban en sus mentes.
Kevin es switch: puede ser tanto sumiso como dominante. No tiene mucha experiencia, pero tiene sus metas bien claras: quiere ser dominado, travestido y humillado por su pareja y, si es posible, que su pareja sea travesti.
Victoria era la travesti más hermosa que se haya visto. Realmente era era una chica normal, y la única forma de saber que era travesti era viendo su bien formado y escultural rabo. Ella tenía 26 años y ya hacía tiempo que conocía y practicaba el sadomasoquismo. Era bisexual, y su anterior pareja había sido, justamente, una chica. Tenía bastantes “juguetes” en su departamento y estaba completamente excitada con la idea de poder sodomizar a este chico novato.
Luego de ese primer encuentro, se vieron regularmente en bares y boliches, y compartieron sus cuerpos en dos ocasiones. Pero esta vez iba a ser distinta; esta vez iban a dar rienda suelta a sus perversiones y fantasías.
Quedaron en encontrarse en el departamento de ella ese viernes a la noche. Habían arreglado sus asuntos personales de manera que nadie buscase por ellos hasta el sábado bien tarde.
Kevin viajaba extasiado hacia el departamento de Victoria. Ella había logrado que el venciera sus miedos y pudiera depilarse el cuerpo completo para este encuentro. Él ya había conseguido los elementos que Victoria no tenía para completar la fantasía. Unas semanas antes había comprado en un sex shop guantes de látex negro que le llegaban casi hasta los hombros, medias de látex…
Un día chateando por Internet vi un mensaje en el chat general de un chico de mi ciudad que buscaba una chica cd y me dio por escribirle un mensaje privado estaba aburrida y me apetecia charlar un rato.
Me contó que él era hetero y le gustaban las tias pero lo que más le ponía era follar y con lo cual hacia a todo y las travestís le excitaban, yo le conté que era bisex y que en la intimidad me gustaba ponerme la ropa de mi hermana, también le dije que había quedado una vez con un chico por el chat y me ofreció pasar un fin de semana con el en su casa de la costa valenciana y alli paso lo que paso y perdí mi virginidad como nena.
También me contó que tenia 20 años y donde vivia, por sorpresa erramos vecinos de municipio asi que vivíamos cerca. Yo le dije que era más mayor tenia 27 años y que también vivia con mis padres, ya era tarde y decidimos darnos las direcciones de e-mail para poder seguir hablando un poco mas al día siguiente.
Paso el día y a primera hora de la tarde me conecte al msn, pero este chico no estaba quizás no le hubiera interesado o quizás ni me agrego, pero deje msn abierto y me puse a ordenar mi cuarto y al cabo de la hora vi que se conectaba un tal Oscar no sabia quien era asi que seria el chico del chat de la noche anterior.
Empezamos a hablar y en efecto era él, me dijo que una vez había estado con transexuales pagando y que esto le llevo a conocer a las travestís y como estas lo hacían gratis pues un día se follo a una y le gusto bastante, y a raíz de hay empezó a ver fotos y videos por internet de ese genero.
Yo le conté que era tímida, que cuando mis padres y mi hermana se iban al pueblo en fin de semana yo me quedaba en casa para poder estar sola y cojerle la ropa a mi hermana y a mi madre para ponérmela yo y posar sexy, hacerme fotos y videos posando. Oscar me pregunto de que si me gustaban las pollas y yo le conteste que si, solo había probado una pero que me gusto la experiencia, le volví a contar que hace 3 meses me invito un chico a su chalet de valencia y alli probé mi primera polla.
Durante mas o menos un mes fuimos hablando Oscar y yo muy a menudo, empezó a mandarme fotos de el posando con su torso desnudo que era fibrado y yo a cambio le mande alguna foto que tenia vestida de nena escondida en mi ordenador.
Un día Oscar estaba bastante caliente y me contó las cosas que más le ponían, me dijo que lo que más le gustaban eran las tias putitas bien vestidas para su macho…
Segunda parte
Antonio, Eduardo y yo regresamos a nuestras respectivas mesas. Sentía mi ano adormecido y un ligero dolor al caminar. En mi boca llevaba el sabor del esperma de Antonio. Ambos tenían un semblante de cansancio y relajación. Yo iba enmedio de ellos y Eduardo me llevaba tomada de la cintura. A lo lejos pude ver que Vanessa conversaba con otro tipo.
-Espero que mi amiga no esté molesta conmigo-Dije en voz alta.
-No lo creo-Respondió Antonio-La verdad apenas tardamos 25 minutos allá atrás.-Añadió mirando su reloj.
-¡Hola Nena!-Me dijo Vanessa cuando llegamos a la mesa.-¿Cómo te atendieron ambos chicos?¿Obtuviste lo que buscabas?-Me guiñó un ojo a la vez que me sonreía.
-Pues francamente, ¡sí!-Dije emocionada-¡Los chicos se portaron estupendo!-Añadí mientras me acomodaba en la silla ayudada por Eduardo.
-Valeria, recuerda nuestra propuesta, cuando se vayan a retirar tú y Vanessa avísanos por favor, nosotros las llevamos.-Dijo Antonio mientras se alejaban a sus respectivas mesas.
-¿Propuesta?, ¿qué propuesta te hicieron amiga?-Inquirió Vanessa acercándose lo más que pudo para escuchar mis respuesta.
-Quieren hacerme la doble penetración-Dije sin meditarlo siquiera.
Vanessa abrió los ojos con sorpresa y preguntó:
-¿Cómo dices? ¿Doble penetración? Amiga, me sorprende tal propuesta. ¿Ellos te la hicieron o es idea tuya?-
-¿Cómo crees? ¡Por supuesto que es idea de ellos! Y la verdad, no suena tan mal-Dije suspirando excitada.
-¿Y tú qué les respondiste?-Vanessa se notaba también excitada.
-Les dije que por supuesto, que me gustaría. Y esa es la verdad-Dije guiñándole un ojo.
-¡Caramba amiga!Pues, espero que no salgas lastimada. ¿Cuándo lo harán?-Preguntó entusiasmada.
-Espero que hoy mismo. Me pidieron que les avise cuando queramos retirarnos, que ellos nos llevarán.-
-Pero, ya quedamos con el taxista, el va a regresar por nosotras en cuanto lo llamemos-
-En eso pensaba, en cómo solucionar ese problemita-
Y así nos quedamos deliberando lo que haríamos a la vez que solicitábamos unas bebidas más.
Afortunadamente la habitación estaba alfombrada. Habíamos corrido las cortinas y la luz artificial de la habitación era tenue. Ambos se encontraban desnudos y de pie, yo me encontraba sentada sobre mis piernas enmedio de ellos. Solo me había quitado el leggin y el blusón. Permanecía maquillada y muy bien peinada; mis senos se veían redondos y firmes ayudados por los postizos y el brassier. La tanga se incrustaba entre mis nalgas con más fuerza por la posición en que estaba sentada. Hasta mi culo se veía más grande y redondo según palabras de ellos. El liguero, las medias y las zapatillas también permanecían en su lugar.
Mientras ellos acariciaban y jalaban sus penes yo miraba a uno y a otro miembro: ambos tenían las mismas dimensiones, eran un poco curvos, delgados y con un tamaño aproximado a los 15 cms., tal vez un poco más. Se acercaron a mí y sin esperar…
“Mis gemidos evidenciaban un placer indescriptible. Comencé a sentir los espasmos de ambos penes. Me quedé quieta dejando que ellos tuvieran el control en el movimiento de sus caderas. Ambos me penetraban más rapida y profundamente.”
Me encontraba nerviosa y entusiasmada esperando a “Vanessa” justo fuera de la estación del metro San Antonio Abad en la Ciudad de México. Me encontraba sentada a un costado de la entrada en una jardinera. A mi lado estaba mi mochila con todo lo necesario para transformarme en “Valeria”. Vanessa ya se había retrasado unos minutos y eso acrecentaba mi nerviosismo.
-¿Y si me deja “plantada”? ¿Y si le ocurrió algo?-Pensaba controlando el deseo de morder mis uñas. Miraba el reloj una y otra vez. Comenzaba a oscurecer.
-¡Hola! ¡Disculpa el retraso!-Era la voz de Vanessa que me hizo voltear con sorpresa.
-¡Hola! ¡No imaginas las cosas que ya estaba imaginando, todas feas!-Le dije mientras me incorporaba y respiraba con alivio.
-¡Me imagino! Mejor no me las digas-Respondió sonriéndome.-Bueno, ¿hacia dónde caminamos?-
-¡Sígueme! El hotel se encuentra a dos calles de aquí-Tomé mi mochila y echamos a andar conversando alegremente.
Llegamos al hotel Amazonas, el cual sabemos que no tenemos problemas para entrar, nos asignaron la habitación y rápidamente nos encaminamos hacia ella.
Sin más preámbulos nos dimos a la tarea de ducharnos para posteriormente transformarnos en Vanessa y Valeria.
-Bien, entonces ¿si estamos de acuerdo en que visitaremos la Disco Hysteria?-Pregunté con emoción.
-¡Por supuesto! Creo que ya es tiempo que ambas experimentemos cosas nuevas ¿no?-Respondió Vanessa.
Muchas cosas pasaron por mi mente mientras respondía a su último comentario.
-Así es. Me han comentado que la hora buena para llegar es entre 9 y 9:30 de la noche, llegamos, nos asignan un buen lugar y…lo que siga-Dije mientras me miraba al espejo una y otra vez.
-Bueno, ahora lo más importante será salir a la calle y encontrar el taxi que nos lleve a la Disco-Dijo Vanessa mientras estaba sentada en la orilla de la cama arreglando sus uñas.
-No es necesario, deja hago uso del servicio del celular, el famoso taxi seguro-Dije tomando mi celular y dirigiéndome hacia la amplia ventana de la habitación.
Vanessa es travesti de clóset heterosexual y yo, Valeria, soy igual travesti de clóset bisexual. Tenemos casi tres años de conocernos y entre nosotras no hay problemas para aceptarnos como somos, es decir, yo respeto su heterosexualidad y no pretendo hacerla cambiar de opinión; ella por su parte tiene plena confianza en mí, por eso nunca ha dudado en salir conmigo.
Pasados unos minutos se escuchó el timbre del teléfono de la habitación. Vanessa se incorporó rapidamente y se dirigió al pequeño buró en el que se encontraba dicho aparato, descolgó y respondió.
-Diga…sí, nosotras lo solicitamos…en un momento bajamos, muchas gracias-
Colgó el auricular mientras me anunciaba que el taxi ya…
Con un desconocido
Un día de verano, me encontraba tomando una cerveza en una terraza con mi amiga Laura, cuando apareció un chico que se sentó en una mesa cercana a la nuestra. Mi amiga no paraba de mirarle y la dije que disimulara un poco, que se iba a dar cuenta.
- No puedo evitarlo, está el tío como un tren, además de guapo que es el cabrón- me respondió.
Eché una ojeada con disimulo y le observé. Era alto y fuerte, moreno y atractivo. Llevaba un pantalón vaquero y una camiseta que le marcaba la musculatura.
- Joder tía no me estraña que te le comas con la vista, es un bombón – le dije.
- Fíjate Lucía que ya me estoy mojando la braguita, sólo con imaginarme lo que le haría.
Reímos las dos mientras disimulábamos mirando hacia otro lado.
Después de un largo rato pensamos que estaría esperando a alguna chica y le habría dado plantón. El chico creo que tuvo que darse cuenta que comentábamos sobre él.
Se acercó a nuestra mesa a pedirnos fuego. Laura le encendió el cigarrillo y le dijo que si estaba sólo podía acompañarnos. El chico dijo que estaba esperando a una amiga y tal vez no era apropiado que cuando llegara le viera en nuestra mesa. Nos agradeció la invitación y se fué a sentar donde estaba.
Laura y yo nos marchamos y fuimos paseando hasta la parada del autobús que tomaría ella, pues yo vivía cerca de allí y luego me marcharía a pié. Me despedí de ella y se montó en el autobús con un “hasta mañana”.
Al volver hacia casa. observé que el chico aún continuaba sentado sólo. Al pasar cerca me llamó haciendome señas con la mano. Me acerqué y me invitó a tomar otra cerveza, nos presentamos, me dijo que se llamaba Pedro. Quizá acepté por ser todavía temprano para volver a casa y además sentía una curiosidad especial hacia él.
Hablamos durante más de una hora, le dije que era transexual, aunque parece ser que él ya sospechaba algo. Me contó parte de su vida y yo parte de la mía. Me parecía sincero a decirme que había estado esperando a la que era su novia para darse una segunda oportunidad, aunque parece que ya no iba a existir otra oportunidad.
Me despedía de él, cuando se levantó diciendo que me acompañaba a casa. No me apetecía que supiera donde vivía, pero quizá tuve la intuición de que era un buen chico, que no tenía nada que temer.
Caminamos hasta llegar al portal de mi casa.
- Te apetece subir a tomar algo?
Apenas lo había pronunciado, sentí que me estaba lanzando demasiado, me tomaría por una chica fácil.
- Me encantaría, necesito estar contigo más tiempo.
Subímos a casa y le invité a tomar un refresco.
- No suelo tener nada de alcohol en casa.
- No importa lo que tengas estará bien.
Sentados en el sofá mientras tomábamos nuestro refresco, me rodeó con los brazos y acercó…
Emanuelle X: El luto
No pude decir nada. Pensé en ese momento, estar en una película, en una escena en cámara lenta donde todo pasa y no alcanzas a darte cuenta de los detalles. Creí que estaba flotando, mientras que Vania me llevó directamente hacia mi habitación.
-¿Qué vas a hacer?- Preguntó mi sensual amiga, mientras se sentaba a mi lado en la cama.
-No sé.- Le contesté muy confundida.- ¿Te molestaría dejarme sola un rato?- Le exigí.
No quería ser grosera, yo no era así, y no había porque comportarse de esa forma. Pero no quería hablar, tenía una rara sensación de confusión en mi cabeza y en mi corazón que tenía intranquila, con un nudo en la garganta.
Cuando Vania salió y me quedé sola, respiré profundo y traté de recordar algo amable de mi padre. Sin éxito, traté de conmemorarlo, con alguna cualidad, solo para confirmar que en realidad solo tenía defectos y sus “cualidades” me parecían repugnantes.
Me estremecí al darme cuenta de esto, me sentí vacía por no sentir dolor alguno por mi pérdida, al final de cuentas era mi padre y quería, muy en el fondo, que me lastimara, el no tenerlo, de alguna forma u otra.
Y es que mi padre nunca me quiso, o al menos eso sentí desde siempre. Yo nací cuando él y mi madre ya eran un poco mayores, de modo que nunca estuve dentro de sus planes, lo supe cuando aún era un niño pequeño y no lo entendí hasta mucho tiempo después.
Siempre fui una decepción para él, siempre a sus ojos tenía mil defectos. Nunca se sintió orgulloso de mí, de algún logro o alguna situación favorecedora. Éramos como opuestos en la familia, yo el más pequeño, el sociable y vulnerable. Y él, el valeroso caballero sin sentimientos y sin emociones, como un cavernícola.
Pero, aunque de algún modo, había una especie de odio entre ambos, nunca llegó a significar algún enfrentamiento directo, había un vínculo, era mi padre y tenía que ir a verlo, al menos para sentirme bien conmigo misma, y para mostrarle a mi familia, o a lo que quedaba de ella, quien era ahora, en quien me había convertido, a mostrarles que era feliz, era como una necesidad para mí.
Pensé durante un buen tiempo, sin prender las luces de mi habitación, la ciudad se obscureció dejándome en penumbras, de mis ojos no salió lagrima alguna y escuché que tocaban a mi puerta.
No quería hablar ni ver a nadie, tenía claro que debía salir en algún momento de allí, pero había decidido que fuera hasta el día siguiente. Esperé a que se resignara y se fuera el peregrino. Pero no sucedió y siguió tocando.
-¿Quién?- Pregunté levantando la voz, algo molesta.
-Soy Fabio…- Dijo con su sensual voz que encendió mi corazón y de mí brotó una necesidad inmensa de abrirle…
Viaje a Argentina
Tras conocer la fabulosa noticia de que por la fusión de mi empresa con una importante compañía argentina me trasladaban durante un par de meses a Rosario, el corazón me dió un vuelco que por poco la casco, por fin podría llevar a cabo mi más recóndita fantasia, eso si lograba contactar con mi “amor platónico sexual”, pasar unas horas con María Granada, la más famosa transexual de toda Argentina.
Llegado a Rosario, únicamente con mi maleta y un buen fajo de dólares que la compañía me dió para los primeros gastos, me puse como loco en mis primeras horas libres para alojarme antes de comenzar a trabajar a buscar a mi trans preferida.
Tras un par de días de busqueda logré dar con ella, la sangre no me llegaba al cerebro la primera vez que oí su voz por teléfono, os podeís imaginar donde se encontraba, la polla no me cabía en los pantalones. La verdad es que pensé que me costaría más quedar con ella, pero la chica se portó muy bien a la hora de hacerme una oferta especial por toda la noche, quedamos en un centrico hotel y en una hora estaba esperandola en la habitación.
Eran más de las once cuando unos suaves golpes en la puerta me hicieron reaccionar, estaba como en el limbo imagiando como podía llegar a ser la noche.
Tras respirar hondo agarré el picaporte y mostrando mi mejor sonrisa abrí enérgicamente la puerta. Allí estaba ella, impresionante, me pasaba la cabeza y no soy precisamente un canijo, ni en las fotos que corren por internet se puede apreciar lo realmente guapa que es, su sonrisa de oreja a oreja hace que veas lo franca y amigable que es. La invité a entrar y le ofrecí una copa de champan que muy sonriente aceptó.
Tras darle un sorbo y ver que encima de la cómoda se encontraba el dinero acordado en un pequeño abanico me dió la espada y soltandose el abrigo me pidió que se lo quitara, lo primero que percibí al acercarme a ella fue su embriagador perfume y seguido sus hombros desnudos, creí que iba totalmente desnuda pero no llevaba una especie de mono negro muy ajustado hasta el pecho, complementado con unas botas de cuero ajustadisimas hasta más arriba de las rodillas, no pude por menos que darle un suave beso en la nuca, mis manos recorrieron sus caderas y mi boca los hombros y la espalda desnuda.
Mis manos nerviosas fueron subiendo por su vientre mientras ella se contoneaba rozando su culo con mi apretada bragueta, mis manos llegaron a sus enormes tetas, las amasé con fuerza, ella se contoneaba cada vez más y mis dedos bajaron la tela que separaba esas dos preciosidades del tacto caliente de las yemas de mis dedos.
María se volvió, y abrazandomé por el cuello y sin esperarlo me besó suavemente en los labios, su lengua llenó mi boca y mi lengua respondó entrelazandose con la suya…
No tuve que esperar mucho para que mi amiga Silvia dejara a los cuatro machos que le habían tocado sin gota de leche. Uno le eyaculo en la boca, el otro en sus intestinos y los otros dos en sus pechos. Con sus manos recogía todo el semen que podía y lo tragaba gustosa. Cuando ya quedamos ambas libres nos permitieron bañarnos y ponernos ropas limpias. Para ambas había una especie de bata de noche, con unos sostenes que nada mas traían las varilla y dejaban el peso completamente descubierto, unas tangas que no cubrían completamente nuestros penes; pero como estaban flácidos pues facilmente los metimos entre las nalgas. Y unas medias con elástico en los muslos que evitaban que se deslizaran hacia abajo. Nos dejaron que nos maquillaramos y nos peináramos lo mejor que pudimos.
Así nos trasladaron en un vehículo hacia un risco que había, dando una hermosa vista hacia una bahía. Entramos y era una casa muy amplia, una sala inmensa, una terraza cubierta de vidrio y una alberca que la orilla quedaba hacia la bahía. Tenia varios niveles y en los superiores había varias recámaras. Una cocina amplia y bien equipada.
Nos estaban esperando cuatro chicas mas: Moraima una escultural mujer de ébano con unos ojos grandes de color verde, con unos pómulos que los hacían resaltar y su pelo peinado a la afro; su cuello delgado, con unos hombros pequeños que parecían sufrir para poder sostener unos pechos enormes con grandes areolas, mas obscuras que el resto del pecho, y unos pezones grandes como pidiendo que se los chuparan. Los muslos musculosos pero sin llegar a la exageracion, donde se observaba entre ella una verga membruda, con grandes venas que le llegaba hasta aproximadamente medio muslos y con una cabeza que parecía un casco de bombero, terminando en unas pantorrillas gruesas pero muy bien contorneadas y unos pies grandes pero delgados y con unas uñas perfectamente pintadas. Ludivina una Venus blanca, nórdica su piel tan blanca como la leche con una cabellera larga rubia peinado en unas trenzas y con una cara angelical rematada con unos ojos azules. Sus genitales eran de una tamaño mediano unos 18 cm. de largo y unos 4 cm. de diámetro pero eran tan blancos como su piel con unos testículos hermosos y todo bien depilado (su pubis y sus hermosos huevos), sus piernas delgadas pero musculosas, se notaba las horas del gimnasio, con unos pies pequeños con los dedos largos y delgados. Mirtala una morena clara con unos ojos preciosos con unos tremendos globos arriba y abajo (unas tetas de copa CC y unas nalgas de mas 100 cm. de circunferencia) y el resto del cuerpo acorde a lo que portaba, lo que desentonaba era un pequeñisimo mástil que apenas sobresale del pubis unos 2 cm. y unas bolsas escrotales que parecían que estaban vacías…
Baño sensual
Empezare este ralato con la consabida descripción personal. Soy un chico normal y corriente que le pasó un acontecimiento extraordinario. Un dia por puro aburrimiento llené un boleto de bonoloto y mira por donde me tocaron 400 euros, no es un dineral pero en esa eépoca tenia 23 años y la cabeza caliente, me planteé en que gastar esa fortuna, para un estudiante lo es. tenía mis necesidades cubiertas, pues vivía en casa de mis padres y ellos me proporcionaban lo que quería y algunos pequeños caprichos.
Pensando en que gastarlos mis padres me anunciaron que se se marchaban de puente, tendría la casa para mi los tres próximos días, una gran noticia. Alegre por tener dinero y la casa empecé a ojear el diario, y me llamó la atención un anuncio. “quieres un baño sensual y relajante, nuestras expertas masajistas te darán uno”. Estaba en la sección de contactos por lo que era un anuncio de una agencia de prostitutas. Pedían por ello 250 euros en esos momentos decidí que eso era en lo que quería gastarme una parte del premio
Nada mas irse mis padres llame al número que venía en el diario y me contestó una voz cantarina que me pidío que clase de baño queria y me hizo una relación de los tipos de baño que daban. Al ser un novato pregunté que diferencias tenian unos de los otros. La voz cantarian me dijo que todos eran parecidos pero lo que cambiaba era la que los daba. Pregunte que cual era el mejor. La voz cantarina me contestó, entre sonrisas, que el más demandado era el asiatico. Pues mandeme ese le contesté. Me pidió los datos de mi casa y como pensaba pagar, me sorprendio que se pudiese pagar con tarjeta de crédito. Y me anunció que en media hora estaria alli.
Espere impaciente y nervioso que apareciese la chica, dando vueltas por toda la casa. Vivo en una gran casa con un baños en cada habitación, el de mis padres posee una bañera grande redonda con yacuzzi donde caben perfectamente dos personas. lo llené para no perder tiempo en eso y cuando estaba listo llamaron a la puerta.
La chica que vi nada más abrir la puerta me dejó sin abla ante mi tenía una chica alta con el pelo liso recojido en un moño estilo japonés, unas curvas de infarto unas tetas que aunque siliconadas eran de vértigo y un culo bien formado y unas piernas largas. La chica nada más llegar dejo las cosas claras
- He de pedirte que me pagues ya pues así son las normas
- Por supuesto contesté yo- Y le di su dinero.
- Donde puedo cambiarme?- Y le indique el cuerto de la planta baja.
Al cabo de media hora salió vestida con un precioso Kimono de seda que le cubria el cuerpo entero.
- Quieres que empecemos ya?
- Por supuesto le indiqué-…
La fantasia de maria II
Me llamo María, y ya creo que se ha escrito algo sobre mí en algún que otro relato. Soy una mujer madura, aunque la edad no considero que sea importante en una persona cuando ésta se siente joven y activa sexualmente.
Me gusta pasear desnuda por la playa exhibiendo mi cuerpo tonificado, al igual que me excita ser seducida por hombres y mujeres como preámbulo de lo que nos conducirá a la consecución del goce i.nfinito.
El sexo oral es mi preferido, tanto dando como recibiendo. Me encanta cuando lo hace mi amante, sea hombre o mujer, y cuando soy yo la que lo hago. Me gusta hacer mucho ruido, grito bastante, eso hace que el placer sea aún mayor.
De todos los compañeros con los que he compartido cama guardo un grato recuerdo. No es que sea una “Mesalina”, pero es que es tan rico el sexo cuando estás con una persona con la que te complementas sin importar que sea hombre o mujer. Es una especie de comunicación sin palabras, basada en respuestas corporales y es lo esencial en una intimidad humana en la que una persona puede expresar y comprender más de lo que la mente pueda concebir. Es el momento en que nos expresamos nosotros mismos plenamente. Derribamos todas las barreras y nos comunicamos de verdad como seres humanos. Por eso todos los hombres y mujeres que han formado parte de mi vida han sido muy significativos para mí
Los últimos momentos de mi matrimonio se caracterizaron, porque mi ex marido y yo decidimos, con el fin de evitar la rutina cotidiana, dotar a nuestra relación de un carácter más liberal haciendo un trío con mi mejor amigo. Así yo llevaría a cabo una de mis fantasías más deseadas como era la de tener sexo con dos hombres a la vez t mi marido descubriría el lado oculto de su bisexualidad.
Fue algo pactado y llevado a cabo sin ningún prejuicio ni reproche. Posiblemente, porque los dos deseábamos vivir nuevas experiencias, y os juro que para nosotros fue enriquecedor ya que se hizo con respeto y con la persona adecuada.
Cuando me separé la sensación de libertad que en un principio me embargó mermó su rol liberador para adoptar un temor a la soledad. Hasta que conocí a Venus, una chica algo más joven que yo y con la que pude descubrir lo maravilloso que es amar a una mujer.
Muchas veces me ha ocurrido, que inoportunamente me enamoré de una persona en el momento menos adecuado, rompiendo el pacto de amistad establecido con ella. Y a pesar de ser consciente de que mi alma permanecerá herida, como consecuencia de haber roto las reglas, he preferido vivir al máximo el presente de ese momento con la persona que te corresponde. Aunque sea consciente que después de terminado el placer llega el dolor.
Actualmente no tengo pareja estable,…





